Cuando llegaron los observadores régimen sirio escondió los tanques

28/Dic/2011

El Observador

Cuando llegaron los observadores régimen sirio escondió los tanques

28-12-2011
Manifestación. Más de 70.000 personas recibieron a enviados de la Liga Árabe en la ciudad de Homs
Diez observadores de la Liga Árabe llegaron ayer al infierno sirio. Homs es una ciudad de un millón y medio de habitantes, con una extensa historia de resistencia al régimen de Bachar al Assad, que no dejó de sufrir, desde marzo, los principales embates de las fuerzas oficialistas.
La información manejada ayer por los portales internacionales y las agencias de noticias es imprecisa. Los periodistas no pueden ingresar a la zona y los datos son aportados por los dos grupos en pugna, el régimen y los opositores.
Por su parte, los observadores se han limitado a informar que «todas las partes han cooperado», tal como aseguró el general sudanés Mustafá Dabi, jefe de los más de 50 observadores árabes enviados a Siria y de la decena que llegó a Homs. Su credibilidad y la de la organización panárabe están en juego.
El portavoz de los opositores Comités de Coordinación Local, Emad Hosary, manifestó su descontento por la actuación de los observadores y subrayó a la agencia EFE (que realiza su cobertura desde Egipto) que estos se niegan a entrar en los barrios más afectados, tal y como les piden los habitantes, debido a que las autoridades les han disuadido de hacerlo por los riesgos que esto representa para su seguridad. «Si continúan trabajando así, la Liga Árabe emitirá informes a favor del régimen; si es incapaz de proteger a los civiles pedimos que se remita la cuestión al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas», apuntó Hosary. Según El País de Madrid, las decenas de miles de disidentes que recibieron a los observadores en Homs, expresaron sus reclamos al unísono: «¡Queremos protección internacional!».
Los opositores aseguraron que fueron más de 70 mil las personas que salieron a recibir al equipo de expertos con una manifestación contra el régimen en esta localidad del centro de Siria. Según informó el Observatorio sirio de Derechos Humanos, las manifestaciones llegaron desde varios barrios de la ciudad, como Al Jalediya, Baba Amro o Al Maidan hasta confluir en el centro. La agencia EFE aseguró que el régimen reprimió la manifestación pacífica.
El infierno dentro del infierno
Como viene siendo habitual, Homs volvió a ser escenario de la represión de las protestas por parte de las fuerzas de seguridad, de los bombardeos del Ejército y la muerte de civiles, ya que solo ayer al menos 13 personas fallecieron en la zona de un total de 33 en todo el país, según los Comités de Coordinación Local.
Mientras, el Observatorio sirio de Derechos Humanos llamó la atención de que los tanques del Ejército desplegados en el golpeado barrio de Baba Amro, en la ciudad de Homs, se ocultaron en el interior de varios centros gubernamentales, para que no fueran vistos por los observadores.
Desconfianza en observadores
El jefe de Operaciones de la misión, Adnan Isa al Jodeir, dijo en El Cairo que los observadores empezaron ayer su labor en Homs, donde se entrevistaron con el gobernador, y deberán enviar informes regulares acerca de la situación siria.
Se espera que los observadores continúen en Homs durante los próximos días, aunque ese plazo está sujeto a evaluación, apuntaron a EFE fuentes de la Liga Árabe. Las condiciones de su visita fueron fijadas en el protocolo que el 19 de diciembre firmó Siria, lo que implica que los observadores tendrán que moverse en coordinación con las autoridades del país.
En la práctica, esto ha generado críticas entre los habitantes de la ciudad y los opositores, descontentos porque los observadores -apuntaron- se abstuvieron de entrar en los barrios supuestamente más afectados como Al Jalediya.
Un video difundido en internet muestra igualmente las quejas de varios lugareños que piden a la delegación que se desplace a las zonas más conflictivas para ver cómo hay «víctimas desarmadas» frente a los disparos de los francotiradores.
«Zona de desastre»
Desde hace meses, el goteo de muertos es constante en Homs, así como las manifestaciones que piden la caída de Al Assad. La situación en la zona se ha deteriorado de tal forma que en noviembre pasado el Consejo Nacional Sirio, principal órgano de la oposición, solicitó a las Naciones Unidas que declararan Homs como «zona de desastre» para permitir el envío de ayuda internacional.
Entonces, los opositores calculaban que unas 1.400 personas habían fallecido en la zona, aproximadamente la mitad de los muertos que la ONU contabilizaba en todo el país. Lejos de disminuir, la sangría ha continuado diariamente en Siria y las últimas cifras del organismo internacional dan cuenta de la muerte de más de 5.000 personas por la represión del régimen.
Los opositores insisten en que la cuestión se derive al Consejo de Seguridad de la ONU para presionar a Al Assad, quien argumenta que la violencia proviene de grupos terroristas.
En ese sentido, la agencia de noticias oficial siria, Sana, indicó ayer que las fuerzas del orden se enfrentaron a supuestos terroristas cerca de la frontera con Turquía para evitar la infiltración de otro grupo desde ese país.
Además de los muertos de ayer en Homs, el resto de fallecidos se registró en varias provincias del país, entre ellas las de Deraa (sur) e Idleb (norte), otros focos importantes de la oposición a Al Assad. (El Observador basado en agencias)